Maradona y su camiseta más icónica
Hace 34 años, Diego le anotó dos goles antológicos a la selección inglesa. Uno de ellos fue elegido como el mejor de los Mundiales. Dónde quedó la 10 que usó contra Inglaterra en México 86 y su valor incalculable. La historia de aquella casaca única.
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“La va a tocar para Diego, ahí la tiene Maradona, lo marcan dos, pisa la pelota Maradona, arranca por la derecha el genio del fútbol mundial…”
Así comienza uno de los relatos deportivos más significativos de la historia en la voz de Víctor Hugo Morales. Aquel 22 de junio de 1986, en el estadio Azteca de México, Diego Maradona completó una de las actuaciones más maravillosas de todos los tiempos en el fútbol y el deporte. Con dos goles propios, uno con la mano y el otro en una demostración de destreza y talento puro, Argentina venció a Inglaterra y avanzó a las semifinales del Mundial.
La historia
Con el paso del tiempo, poco se supo sobre quién se quedó con aquella camiseta inédita para la Selección. Fue recién en 2012 que el mundo la volvió a ver exhibida en el Museo Nacional del Fútbol que está ubicado en la ciudad de Manchester, en suelo inglés. Pero hasta ese tiempo fue un rival que padeció a Maradona en el césped el que se había quedado con ese preciado tesoro.
Steve Hodge, el mediocampista que fue titular en Inglaterra con la camiseta 18, intercambió su remera con Maradona tras el duelo. El ex jugador del Nottingham Forest y del Leeds United sufrió las crudas miradas de sus compañeros, que una vez que llegaron al vestuario tras la eliminación mundialista, no pudieron comprender cómo alguien del plantel había tenido la osadía de intercambiar una ofrenda con el hombre que los dejó sin su sueño.
“Se dijeron ciertas palabras en el vestuario. Fue un lugar enojado porque sentimos que nos habían engañado, podríamos haber llegado a la final y quizás haberla ganado”, recordó el ex lateral del Arsenal Kenny Sansom en una cita que publicó el periódico The Sun.
“Algunos de nosotros le preguntamos a Steve Hodge por qué quería la camisa de Maradona cuando era un tramposo”, agregó otro de los protagonistas de ese encuentro en relación al primer tanto argentino, en el que Maradona superó al arquero Peter Shilton con su puño apretado.
Otro de los que habló sobre lo sucedido fue Peter Reid, integrante del equipo titular, y que compartía habitación en la concentración del seleccionado inglés. “Cuando estábamos en el hotel, sacó la camiseta con el número 10 y dijo: ‘¿Qué pasa con eso entonces?’ Así que no solo Maradona me ha golpeado y metido a uno, tengo a Hodge mostrándome su camiseta”, expresó el futbolista que jugó en el Everton y el Manchester City, que también contó que le propinó un fortísimo insulto a su compañero.
Costosa remera
Con el paso de los años, el valor simbólico de esa camiseta 10 de un azul brillante creció. Lo mismo sucedió con su valor económico. Muchos estiman que esa casaca estaría valuada en más de 600.000 dólares, un costo que, en caso de que alguien la quisiera adquirir, la transformaría en la remera por la que más se pagaría en la historia superando incluso a la que utilizó Pelé en la Copa del Mundo de 1970.
El 27 de marzo de 2002, la número 10 que usó O Rei para liderar a la Verdeamarela al título mundial en México fue comprada en Christie ‘s de Londres, por una suma superior a los 200 mil dólares de la época.
La historia de la camiseta que Maradona usó ese día es particular. Y está íntimamente relacionada con Carlos Bilardo, uno de los hacedores de la consagración de Argentina hace más de 30 años. Una vez que la FIFA le informó a la AFA que la Selección tenía que jugar con su camiseta suplente, el por entonces empleado administrativo de la delegación Rubén Moschella -actual director del predio de Ezeiza- le advirtió al entrenador que el único juego disponible era el que se había usado contra Uruguay en los octavos de final.
Frente a este escenario, Bilardo le solicitó a Moschella no usar las mismas remeras que su equipo utilizó contra Uruguay. Él quería unas casacas “caladas” para que sus futbolistas no sufrieran tanto el intenso calor del Distrito Federal. Ante este pedido, el empleado salió a recorrer casas de deportes en la ciudad hasta que encontró un par de la marca que vistió en ese Mundial al seleccionado. Una vez que llegó a la concentración, apareció Maradona y exclamó: “Esta está linda”.
Con un color intenso, diferente al de las que había llevado el plantel desde Argentina, las remeras no tenían escudo ni números. En la previa al duelo ante Inglaterra, se consiguió una estampa vieja de la AFA, sin los laureles que ya tenía el renovado logo, y unos números de color gris oscuro, más grandes que los normales. “Eran las 12 de la noche y estaban pegando los números con la plancha las chicas que nos daban de comer. Poniéndole esos números brillosos grises. Hay 40 remeras no más dando vueltas y la mayoría de los jugadores no la tienen”, relató el propio Ruggeri hace algunos años.
El tiempo pasó. Con la muerte de Diego Maradona, esa reliquia que todavía sigue en poder de Steve Hodge, suma hoy aún más valor del que ya tenía para la historia del fútbol mundial.
Sentida despedida de Dalma
Dalma Maradona se volcó a las redes sociales para dejar una sentida despedida a Diego. Lo hizo con una foto de la época en que El 10 se convirtió en ídolo de Nápoles, Italia. Incluso, se lo ve con el buzo de entrenamiento de Napoli y sentado sobre una pelota. Frente a él, su hija mayor en cuclillas. No suma más de un año y medio, y tiene una margarita en la mano: está a punto de colocarla en la media de su pierna izquierda. Y al pie de la imagen, la actriz colocó un largo texto en el que vuelca una frase conmovedora: “Junto mis pedazos y no me imagino cómo va a ser mi vida sin vos… No puedo…”.
Su escrito en Instagram arranca de forma contundente. “Siempre le tuve muchísimo miedo a mi muerte, pero hoy ya no… ¡Porque sé que ese va a ser el momento que voy a volver a verte y abrazarte de nuevo! ¡Ya te extraño, pá! ¡Voy a aguantar acá, sin esa parte de mi corazón que te llevaste ayer con vos!”. Y continúa: “¡Te voy a amar y defender toda mi vida porque te agradezco la vida compartida! ¡Estoy destruida pero voy a salir adelante! Espérame ahí. Ya nos vamos a ver, mientras voy practicando ‘Y cómo es él’ para que cuando te vea la volvamos a cantar juntos a los gritos… Bueno… ¡vos en realidad cantando hermoso y yo a los gritos! ¡Te amo, papá!”.
Hija mayor de Diego, fruto de la unión del astro con Claudia Villafañe, Dalma le deja entonces un reproche cómplice. “Como me pediste siempre, voy a cuidar de la Jabru (por su mamá) y tu pompón preferido (su hermana Gianinna Maradona), ¡porque vos siempre dándome responsabilidades imposibles desde que tengo uso de razón!”.
Casada con Andrés Caldarelli (la ausencia en su boda de Maradona, por aquellos días en Dubai, provocó una gran polémica que los llevó a distanciarse), la actriz le habla de su hija, Roma, de un año y ocho meses. “Si tu nieta te quiere llamar por videollamada como hacían, me voy a morir por dentro. Pero quedate tranquilo que ¡le voy a contar exactamente quién fuiste, quién sos y quién vas a ser para siempre! Igual, ya te ama. Porque tenías eso… No hacía falta mucho para amarte…”.
Y concluye: “¡Acá estoy, con el mejor marido del mundo y una hija que me va a obligar a salir adelante! ¡La vida es un ratito, así que nos vemos pronto! Te llevo margaritas para decorar tus medias de jugador y, por favor, volveme a mirar con ese amor que se ve en la foto! ¡Te amo para siempre!”.